martes, 5 de septiembre de 2017

Uno


Habrán de fresa y chocolate….
Habrán en todas las formas y colores.
Habrán de distintas aromas y texturas….
Habrán automáticos y en diseños pop art,… cubistas e impresionistas….
Habrán petroleros y bencineros….
A crédito y al contado.
También habrán adictivos y libres….
Habrán inclusive mejores….

Pero sólo habrá un -y sólo un- primer amor.… …Sólo uno….

El guardavía.


Entonces, siempre que me arriesgo, y cruzo la línea férrea, y mi automóvil termina como el bandoneón de Piazzola, me siento a la vera del camino.
Y siempre lo mismo: me culpo golpeando el suelo con mis puños hasta sangrar; me siento un imbécil por haber mordido el anzuelo; me desespero porque aun no termino de pagar el auto destruido; me siento un temerario con mal cálculo; y cuando no puedo sentirme peor, llega el guardavía, ese despreciable personaje que a todos nos ha tocado conocer: siempre actúa ex post y cuando me ve así, destrozado, y mi auto como acordeón, dice algo como: “

¿No vio la señalética?... No diga que no se lo advertimos...”…

Creso


El oráculo dijo que iba a romper un corazón…...
Habiendo escuchado al oráculo, se desvanecieron las dudas, ”"al diablo la prudencia”", me dije. Y me lancé.
Pero justo cuando estaba a punto de saltar el muro, despreciando todos y cada uno de los ladrillos que me costó tanto construir; cuando estaba a punto de lanzarme al otro lado; recordé a mi amigo Creso…, y desistí, quedándome por horas mirando de nuevo sólo el muro, y preguntándome qué será de ti…...

La ventana.


Me preguntas cuando te dejé de amar.
Y yo hago memoria de cuando nos conocimos. Yo pasaba por acá, buscando a una María, cuando de pronto, te vi por tu ventana abierta.
Hago memoria, y me veo visitándote, noche tras noche, en aquella ventana; cantándote canciones al oído; recitándote esos poemas tontos; llevándote violetas en canastillos...
Pero no recuerdo cuando te dejé de amar….
Hago memoria y me veo empinándome en aquella ventana para besarte y compartir contigo algodón de azúcar y cabritas.….. Haciendo el papel de idiota...…
Pero no fue ahì cuando te dejè de amar.
Hago memoria y recuerdo que por aquella ventana también te vieron mis amigos, en quehaceres no muy santos.
Pero no fue ahí tampoco cuando te dejé de amar.
Hago memoria y me veo llorando a los pies de esa ventana, prometiéndome jamás volver a pasar por ahí.
Hago memoria y me veo, al otro día, sonriendo como estúpido, mientras oigo las palabras que caían desde aquella ventana, y que quise creer….
Pero te juro que no recuerdo cuando te dejé de amar….
Recuerdo, eso sí, que un día, cuando pasé por ahí, descubrí que habías tapiado para siempre tu ventana.…

No sé si ahí te dejé de amar; pero lo que sí sé, es que si no la hubieras tapiado, aún te seguiría amando….

Volveré.


...Y me dejaste esa fotografía tuya, con una leyenda atrás que decía ”"Volveré”", y eso me sonó a promesa.


…Hoy la leo y me suena a amenaza.

Mira quién habla...

-¿Aló?... No… no me cortes, por favor…... No digas nada.
Yo sé que dijimos que ya no más; que no debemos llamarnos, y que dijimos que no nos buscaríamos...…
Pero es que quería contarte, querida Helena, que me llamó el Juez de Letras de La Calera, y me ofreció trabajar junto a él, con el grado de oficial 2°… ¿Cachai? ¡Me llamó el mismísimo Juez!...
Y como en Febrero yo me quedaba sin trabajo, me viene como anillo al dedo. ¡Es algo tan importante para mí, que quería compartirlo contigo…!

- Espera, déjame decirte algo…...

- No, amor, no digas nada. Ya suficiente hablaste en el pasado. Todo lo dijiste tú, y yo fui un tonto al quedarme callado.
¿Pero sabes? No me volveré a quedar callado… Te diré algo que siento y contra lo que quise luchar… Helena amada, yo te amo, y te amé siempre, incluso cuando me fui, incluso cuando me resistí a amarte… ¡Helena te amo!

- Espera, déjame decir…...

- No Helena, no digas más, yo…...

- ¡¡Boludo, qué acá no hay ninguna Helena!!. ¡¡Número equivocado!!

De noche, todos los gatos son negros.


- Una vez te vi llorar, pidiendo a gritos no enamorarte de mí… (equis).

- Una vez te dejé llorando mientras me iba a jugar dominó con mis amigos… (círculo).

- Logré por fin que te enamoraras de mí, y que desearas estar a mi lado, más que cualquier cosa en este mundo… (equis).

- Yo también logré que te enamoraras de mí… (círculo).

- Pero a mi el amor me duró menos de una semana… (equis).

- … ...

- (¡raya!)