En la realización de mi Memoria
de Licenciatura tuve que estudiar la tributación de las entidades religiosas en
Chile, y sin que haya inmunidad tributaria, sí que hay algunas ventajas.
Desde ese momento había
estado amasando la idea de inventar mi propia religión, pero no había
encontrado algo suficientemente místico como para ponerlo al centro del sistema
de creencias… hasta ahora.
Los Simpsons son proféticos:
Ejemplo 1: Capítulo “Maximum
Homerdrive”, que pertenece a la décima temporada, emitido originalmente el 28
de marzo de 1999.
En
este capítulo Homero va a comer a un nuevo restaurante de Springfield llamado “El Matadero”, donde termina batiéndose
a “duelo” con un camionero llamado Red Barclay; el “duelo” consiste en ver
quien come más rápido un corte de carne de 7 kilos. Homero pierde, y reconociendo su derrota,
felicita a Red, dándole la mano. Empero,
Red ha muerto, producto de la comilona.
Cumplimiento
de la profecía (con videos y todo):
Existe un lugar en Las Vegas, EE.UU., en que si uno come entero uno de sus platillos, se puede morir infartado. La misma publicidad del local se ufana de ello.
Ejemplo 2:
Capítulo “Bart
& la radio”, perteneciente a la tercera temporada emitido originalmente el
9 de enero de 1992.
Es
el cumpleaños de Bart y Homero trata de impresionarlo comprándole un micrófono
que transmite, pudiéndose sintonizarse en cualquier radio. Bart, entre otros
tanto regalos que lo decepcionan, tampoco pesca mucho éste, hasta que le encuentra
la aptitud para “trollear”. Bart tira una radio al fondo de un pozo, y luego
arma toda una mega broma consistente en hacer creer a todo el pueblo que ha caído
al pozo un tal Timmy O’Tool. Homero (junto con, quizá, todo el populacho) ve en Timmy un verdadero héroe... Sólo por caer a un pozo.
Cumplimiento
de la profecía… En Chile!!:
Después de ver el video anterior... ¿A alguien le parece ésto familiar? ...Sensación de déjà vu en 3, 2, 1...
Una vez una niña me preguntó cómo me gustan las minas. Después de exponer un "largo discurso", me miró con una cara extraña, y me dijo algo como “Shits! Mejor pide que te manden el curriculum, poh!”…
Me acordé de ese episodio el otro día, mirando tele, porque esa persona físicamente tenía un aire a Ingrid Aceitón (candidata a Miss Chile 2012… sí, aún hacen ese tipo de concursos), pero sobre todo porque esa niña era del tipo de mujeres que se despacharían una frase como “que importa que no tenga plata… tengo los medios ojos”, frase que ha hecho tan célebre a Ingrid.
Cuando oí la frase por primera vez en la propaganda del programa, pensé que la tipa iba a decir algo como “que importa que no tenga plata… tengo inteligencia y seré exitosa, saldré adelante, y conmigo toda mi familia, y me comeré el mundo, fuck yeah!!!”. Pero no: la niña completó la frase con otro tremendo remate.
Casi se me sale por la nariz el jugo que estaba tomando. Luego reconsideré las cosas, las puse en perspectiva… y pensé en echarle cianuro a mi jugo.
P.S.: A todo esto, el “largo discurso” de requisitos de la mina ideal para mí, se reducía a que fuera inteligente, culta y con tema de conversación. Era la Teoría de Supercuerdas para alguien de la UDLA, parece.
Ha pasado tiempo desde ese domingo 22 de febrero de 2009 cuando comencé este blog. Decía por esos días que éste sería como aquellas gigantescas antenas, esos colosos radiotelescopios, que lanzan día tras días señales al espacio, que –como este blog- tal vez no sean leídas por nadie, jamás. Pero no por ser ignorado el mensaje, pierde valor (al menos en lo que se refiere a este blog). Estos mensajes fueron más para mí que para ti. Nunca tuve esperanzas de que este fuera un “Blog de Arecibo”, y preví que nunca llegaría respuesta a los mensajes (ni siquiera en 27 años, como en Arecibo). Repito, no era ese el fin de este blog. Esto fue lanzar botellas con papelitos dentro... Apunté a la luna, y erré el tiro… Bueno, como tú erraste los tuyos, no creo que debas criticarme; mi yerro es voluntario. Las arenas del desierto ganan terreno, pronto este radiotelescopio, quizá, quede sepultado bajo tintes ocre, al estilo Humberstone.
Llegaron los días de júbilo, y casi no me di cuenta. Ahora, espero se avecinen los días de triunfo. ¿Entonces, por qué escribo hoy? Bue, porque me acordé de ti, merced a la lectura de dos artículos. Te dejo los links:
No me reconozco. Debe ser la edad… Pero últimamente me he preguntado si no es momento ya de tener una guagüita. ¿Cómo lo haría yo de papá? ¿Desde cuándo comenzaron a agradarme los niños? …Ay. La vida es rara.
p.s.: Click en la foto, para verla más grande. No sean duros, la hice en los apuntes de Civil.
Siempre pensé que me enamoraría en ciertos lugares. Siempre creí que el amorsh de mi vida saldría o del liceo o de la parroquia. ¡Qué huevada más grande! Al final, el amor lo sorprende a uno en los lugares y por los medios más impensados. El amor te da por donde quiere, y no por donde lo esperas. Los griegos -una vez más- tenían toda la razón al representar a Eros como un cabro chico mal criado e impredecible. Insufrible, intratable. ¡Malditos griegos, siempre tienen razón!
…Así no ma’ con el amorsh.
(p.s. Mhhh… Ahora que lo recuerdo, luego de aplicarme mi Gamalate endovenoso: En realidad algo tuvo que ver la parroquia en todo ésto, era que no… ¿Recuerdas?)
Hay veces en que me siento un fracasado.
En que amanezco y tomo conciencia de que no somos más que formas de vida básicas a base de carbono, naciendo para morir, tan egoístas que si no fuera por el instinto de conservación de la especie (es un eufemismo, sabés a qué me refiero) ni siquiera se molestarían en formar familia.
Vivimos en una pequeña partícula de polvo en medio de la inmensidad de la nada, girando alrededor de una estrella que no destaca entre otras miles de millones.
Y los especímenes que forman la humanidad -el sobre valorado ciudadano común-, prefiere ver Yingo a ir a ver un montaje de Antígona, bota sin culpa los papeles y otros desechos a la vía pública, cruza la calle a mitad de cuadra, no cede el asiento en el metro ni en la micro, toca la bocina como si esto le provocara algún placer sexual, maneja como energúmeno, y se relaciona con sus congéneres como si tuviera que competir con todos. Goza con el Kike Morandé, y cree que las noticias del Mega son buenas. Le gustan los derechos, pero le hace asco a las obligaciones. Y cree que es cool votar por alguien como MEO.
Los inteligentes son suficientemente inteligentes para darse cuenta que todos somos unos imbéciles, con capacidad intelectual insuficiente para comprender el mundo que nos rodea. En cambio, los otros están ahí, en puestos de poder, creyéndose Salomón.
La gente se ha acostumbrado a vivir “estupidizada”.
No hay espacio para la compasión, ni tiempo para mirar el azul furioso del cielo de septiembre. Es necesario organizar un show de TV para que podamos meternos la mano al bolsillo; y caminamos siempre apurados, mirando el suelo, no sé si para evitar la mirada de los semejantes, o con la esperanza de encontrarse plata botada; ambas opciones no me gustan.
Hay guerras, los bancos campean, los bosques se acaban y cada día se extinguen especies. Hay perros abandonados en las calles y a nadie parece importarle. Las Universidades de verdad ahí están, a medio morir saltando, y el gobierno actual parece que no está ni ahí con inyectarles recursos, y menos con inyectarles respeto.
La gente ya ha naturalizado que “el brazo de la ley” es más duro con el lanza que roba una billetera, que con el tipo que –de cuello y corbata- se echa al bolsillo cientos de millones de pesos a costa del abuso de la gente común. ¿Le parece “normal” (y no hablo desde el punto de vista del Derecho Positivo) que el abuso del retail con quienes usan sus tarjetas de crédito no sea delito? ¿Por qué no existe una sanción dura para quienes se hacen ricos con las universidades “marca chancho”, o con la especulación en la bolsa que es capaz de derrumbar economías enteras con tal de procurar algunos dólares a unos pocos? ¿Por qué tenemos un Presidente de la República que eludió la acción de la Justicia en los ‘80? ¿De verdad le parece “normal” que en el decil más rico se gane per capita 78,5 veces más que el decil más pobre?
Gente que participó activamente en la dictadura, aun se ve en cargos de importancia: los tenemos en el Congreso, en las Municipalidades y en el Gobierno central. Y no se ponen ni colorados. Y lo peor, al sobrevalorado ciudadano común no le importa.
Y lo peor de lo peor, lo que me hace dudar si levantarme o no de la cama cada día: no puedo hacer nada para cambiar eso…
…O, al menos, a veces despierto con esa impresión, como si el fuego interior del que siempre he estado tan orgulloso, se hubiera apagado por completo; a veces despierto así, sin fe en la humanidad, ni en el grano de arena que pueda yo aportar para mejorar el mundo. Esos son días en que mi fracasómetro marca el máximo.
…En esos días, aunque muy a contrapelo, es cuando me levanto con mayor fuerza, poniendo mejores empeños en esto de mejorar el mundo, porque cuando el fracasómetro marca así de mal, quiere decir que hay más pega. Y si el mal no toma vacaciones, nosotros tampoco deberíamos…
p.s.: Nótense las comillas en la palabra “normal”.