martes, 5 de septiembre de 2017
Camas Separadas
- Qué tengas buenas noches amor. Apaga la luz, por favor.
- OK, amor, qué duermas bien. Hasta mañana.
- Hasta mañana.
-Antes de dormir, amor...
- Dime.
- Ha sido maravilloso el estar casada contigo. Ha sido muy buena idea el vivir a tu lado de esta manera. El tener camas separadas, de este modo, ha salvado nuestro matrimonio.
- Si no fuera por vivir el matrimonio de esta manera, quizá ya estaríamos divorciados; o locos; o muertos. Pero no pensemos en eso ahora.
Quítate la camisa de dormir...
- Ay, pero amor...
- Vamos, hazlo sabes que me gusta
- Pero amor a nuestra edad llevamos 52 años de matrimonio
- No hay edad para esto, amorcito quítatela.
- Si te pones así de odioso, te corto el teléfono...
Y doña María terminó por colgar el teléfono. María vivía en Valparaíso, y su marido en Punta Arenas, desde que se casaron .
Sentido común.
- Jaimito era muy prudente, y observaba las reglas al pie de la letra.
Una vez, en esta misma esquina, apretó el botón y cruzó la calzada.
Se saltaron alguna cosa quienes diseñaron el letrerito: Parece que, además de apretar el botón, había que esperar el monito en verde .
A Jaimito, lo hizo bolsa un camión.
-Ya ¿Y?
- Contigo me siento como Jaimito. Siempre cumpliendo lo debido, apretando botones, pero con el sentido común derogado.
Escape.
¿Sabes, amor, en qué se parece y en que se diferencia de un viaje en ómnibus nuestra relación?
Pues en que al igual que los pasajeros despistados, si no vimos el letrerito antes de subirnos, una vez en marcha, no sabemos para donde va la micro.
Y se diferencia en que, incluso en ese caso, los pasajeros despistados tienen, en caso de una catástrofe, una salida de emergencia ...
Tras de ti.
Tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap tap...
Y sólo mis pasos se oyeron esa noche, cuando me arrepentí y salí corriendo tras de ti .
Pero tú ya no estabas en la calle . Seguramente doblaste por alguna esquina. No sé cuál.
Después de todo, a ti siempre te dio lo mismo doblar por cualquier esquina...
El muro.
¿Nunca has sentido deseos irrefrenables de empinarte sobre el muro que construiste, y mirar de modo furtivo lo que hay detrás? ¿O acaso me dirás que no has sentido la necesidad de saber de ella?
No te creo.
Apuesto que has sentido la necesidad de trepar por esa muralla que levantaste, e ir por ella .
Cuidado.
Siempre que haya un muro, estará también la tentación de saltarlo.
Uno
Habrán de fresa y chocolate .
Habrán en todas las formas y colores.
Habrán de distintas aromas y texturas .
Habrán automáticos y en diseños pop art, cubistas e impresionistas .
Habrán petroleros y bencineros .
A crédito y al contado.
También habrán adictivos y libres .
Habrán inclusive mejores .
Pero sólo habrá un -y sólo un- primer amor. Sólo uno .
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






