El lunes 15 de agosto de 1977 a eso de las 23:16, el radiotelescopio Big Ear recibió una señal de radio de origen desconocido durante 72 segundos, descartándose por su intensidad de que se tratara de ruido de fondo.
Esta señal fue registrada por la computadora del observatorio en una sección de papel continuo y unos días después, un voluntario del proyecto SETI revisando esos registros, descubrió esa señal que fue conocida como Wow! debido a la anotación que ese voluntario hizo en el papel continuo, denotando su sorpresa y emoción.
Pues bien, yo el 12 de agosto de 2016, lancé una señal al Universo, no esperando respuesta, sino como un simple acto de amor, de ese amor que aun pervive. Un abrazo de unos y ceros. Y lo que vino de ahí, no cabe en un Wow!
Es hora de volver a encender esta antena, para ti, mujer indeleble. Pero antes, para mí, porque necesito vaciar el estómago de mariposas muertas.
https://www.youtube.com/watch?v=EVjHQ3Y0tZs
sábado, 3 de junio de 2017
viernes, 16 de enero de 2015
Los hilos del destino.
¿Es posible para un hombre alterar
su destino? …Pues según yo lo veo, intentarlo es precisamente su destino.
miércoles, 31 de diciembre de 2014
Mirándote con el ALMA*
No quería que se me
pasara el año sin escribir estas líneas. La verdad, tenía pensado escribirlas
el mismo día en que terminara de leer la croquera. Pero ya ves, el tiempo se hace más escaso
cada vez, y además, para serte sincero, ya casi no tenía ganas (¿recuerdas
aquel tiempo mágico, en que trabajaba como 16 horas diarias, y aun quedaba
tiempo para caminar, dibujar, escribir y
meterme en tetes?... no sé cómo lo hacía, tal vez lo soñé).
La he leído. Completa.
No fue lo único que leí. Revisé
el antiguo Fotolog; como ves, volví a escribir en este blog-antena; revisé
antiguas “cartas” (papeles que tal vez ni recuerdes); revisé (y esto más de
casualidad que de otra cosa), antiguos correos electrónicos.
Así como los
radiotelescopios que envían señales al oscuro inmenso del universo, para
formarse una idea “por rebote” de qué es, así también, a estas alturas, quería
formarme una idea “por rebote” de qué sucedió, de quién eres, de qué querías. Qué
demonios pretendías.
Pero así como los
radiotelescopios no nos hablan del universo que es, sino del que era, así
también yo he estado formándome la idea de quién fuiste.
En ambos casos viendo
destellos de cosas que tal vez ya ni siquiera existan.
* A.L.M.A.: Atacama Large Millimeter/submillimeter Array
domingo, 7 de diciembre de 2014
Tu voz, después de siete años.
He terminado todo, he cerrado el paréntesis que marcó la época más oscura de mi vida.
Sólo falta una última cosa, casi sin importancia, sólo queda un plazo, sólo resta que vayan cayendo algunos días, como gotas que se filtran de una cisterna rota hasta vaciarla completamente. Este plazo me tiene sin cuidado.
Mientras eso ocurre, he desenterrado tus cartas, esas que jamás leí. Ahí estaban, donde las dejé, anilladas en papel croquis, con adornos y monitos, esperándome a que las leyera, siendo más fieles que muchas personas que conozco. Desde luego, más fieles que tú misma.
Te confieso que tengo miedo de saber qué dicen; “tengo miedo de ti” diría en otro tiempo.
…Hoy me he sentado bajo la sombra de un árbol, he preparado el corazón, y he comenzado esa lectura pendiente.
sábado, 8 de junio de 2013
Pastillas para soñar
- Tú ves al café y a tus relaciones de la misma manera: si se te enfría, simplemente vas por otro.
- Ahora yo te digo mira quien habla…
- Volviendo al tema: Entonces, si la felicidad no existe allá afuera, sino que es un estado de nosotros mismos, alentado por nuestro instinto y sazonado con drogas cerebrales, y que dice relación directa con como interpretamos la realidad más que con la realidad misma… ¿Qué esperan las farmacéuticas que no lanzan al mercado la pastilla de la felicidad de una vez por todas? Muchos preferirán andar como zombies, a vivir de verdad.
En estos dilemas, si fueran reales y no aparentes, entre la felicidad así entendida y la conciencia, me quedo con la conciencia; entre la felicidad y la acción, me quedo con la acción; entre la felicidad y el amor, me quedo con el amor; entre la felicidad y la curiosidad, mil veces me quedo con la curiosidad.
...Y si hubiera una pastilla que me hiciera inmensamente feliz, y otra que me hiciera medianamente inteligente, me tragaría sin dudarlo la segunda.
jueves, 30 de mayo de 2013
El café se enfrió...
- ¿Qué es eso de Schopenhauer, Dostoievski, y noséquiénmás? Eres uno más de esos fanfarrones que se tatúan en la frente los títulos de los libros que leen. Fanfarrón, idiota y disfuncional…
- Apuesto que tus tatuajes van por el lado de Coelho , Napoleón Hill, y Pilar Sordo.
- ¡Sabelotodo!
- Mira quién habla.
- ...Cuando el café se enfría, ya no sabe bien...
domingo, 12 de mayo de 2013
5-HTTLPR
-No puedes
culparme por buscar la felicidad. Necesitaba a un hombre más civilizado, menos
bestia que tú… -le dijo ella, clavándole esos fríos ojazos suyos.
- ¿Es que
hay algo objetivo llamado felicidad? Yo
creo que Schopenhauer se anotó un punto:
la palabra felicidad es un mero eufemismo… -interrumpió él, sin mirarla, con
los ojos puestos en el horizonte.
Hubo un silencio en que ella lo quedó mirando con un
dejo de decepción e incredulidad.
- A veces olvido por qué nos separamos. Pero tú eres un
permanente post it que me lo
recuerda: contigo no se puede ser feliz –replicó ella, comenzando a revolver nerviosamente
el café.
- No me puedes culpar a mí, no hay nada allá afuera que
se pueda llamar felicidad. La felicidad no es más que un cóctel de químicos
cerebrales que nos hacen sentir menos desgraciados –le dijo, mirándola esta vez
a los ojos.
- Como sea. Tu infelicidad es un crimen de la peor especie,
tu poco apego a la felicidad es peor que una venérea.
- Esa es una acusación injusta –interrupió él-, es como si me culparas por tener resistencia a
la insulina o intolerancia a la lactosa. Hay algunos que traen mejor dotación
de drogas fabricadas en el alambique cerebral… Si hay alguien culpable, esos son
los genes. Hay personas predispuestas a la felicidad y otras no. Punto.
- Pero pareciera que tú te regocijas en la infelicidad…
En cambio, todas las personas normales, por desgraciadas que sean, buscan ser
felices… -reprochó ella.
- Bueno, la
tendencia a buscar la felicidad es un instinto: venimos con eso de fábrica, como parte del “service pack” de preservación de la
especie. Venimos con herramientas genéticas para ser felices, porque siendo
felices pensamos que la vida vale la pena, nos preservamos y tendemos a
procrear.
Eso es lo
que hay detrás de eso llamado felicidad: Instinto y predisposición química. No
hay nada más –apuntó él con energía.
Hubo un
corto silencio. Entonces él agregó:
- …Las
personas “depresivo-suicidas”,
entonces, en el fondo, hemos vencido un instinto, y una narcoadicción. Se podría
incluso decir que eso nos hace más civilizados; ergo, los suicidas somos, desde esta perspectiva, más humanos y
menos bestia…
Hubo un
silencio, y ante el estupor de ella, él remató diciendo:
- Entonces,
¿volvemos o no? – mientras llevaba la taza de café a la boca.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

